Qué es un push, y cómo se liquida aquí
Un push es una apuesta que cae justo en su línea. No la gana nadie y no la pierde nadie: la casa te devuelve lo apostado y terminas la apuesta con el dinero con el que la empezaste.
Cuándo puede pasar
Solo cuando la línea es un número entero, porque solo en un número entero se puede caer exactamente.
- Un total de 8.0 y el partido acaba en 8 justos. Push.
- Un hándicap de −1 y el equipo al que apostaste gana por uno exacto. Push.
- Un total de 8.5 o un hándicap de −1.5 no pueden hacer push. Para eso está el medio punto: quita el empate.
Hay casas que escriben las líneas enteras como «0.0» o «PK» y otras que reparten la apuesta entre dos líneas. Son convenciones de tu casa, y deciden qué pasa con tu apuesta — no qué pasa con tu día.
Qué le hace a tu contador
El push es uno de los motivos de anulación, así que el contador no se mueve. El día ni se entrega ni se gasta: queda registrado como anulado, publicado con su motivo, y al día siguiente todo sigue igual.
La razón de tratarlo como anulación y no como derrota es sencilla. Te devolvieron el dinero, así que no se decidió nada — y un día en el que no se decidió nada no es un día que debas pagar.